sábado, 28 de mayo de 2016
miércoles, 25 de mayo de 2016
martes, 17 de mayo de 2016
Del falso Servilismo al Fraude
Este personaje goza de alta
notoriedad empresarial. Su fama de buena persona y excelente compañero no cabe
dentro de su ego escondido y quizás mal trecho.
Abre y cierra la empresa pues posee
las llaves y la administración ha depositado toda su confianza dado su
incondicionalidad. A pesar de que tiene horario laboral definido en el
reglamento interno laboral, siempre se encuentra en la empresa a cualquiera
hora, incluso los fines de semana y días festivos. Hace permanente referencia
sobre su sacrificio personal y familiar para apoyar la compañía en el 100%. Es
tan alto su compromiso laboral, que las incapacidades médicas las toma siempre
en la oficina a pesar de que los médicos le recomiendan descanso o reposo. Su amor
laboral no tiene límites, a tal punto que rehúsa a tomar vacaciones; de hecho
no le interesan las promociones a cargos de mayor nivel y salario, dado que
considera que sus actividades en el actual cargo impactan mucho más.
Su
inagotable amor por los demás motivan a esta persona a buscar cómo ayudarlos haciendo
sus actividades laborales, que incluso no hacen parte de su cargo y no están
relacionadas en el manual de funciones. Su solidaridad y empatía le permite
entender perfectamente las emociones y necesidades del otro, a tal punto que
ésta persona siempre está dispuesta a ofrecer ayuda económica a sus compañeros
de trabajo. Manipula emocionalmente a través de las creencias religiosas.
Ninguna persona de la empresa cuestiona el incremento patrimonial de quien ha
sido el ejemplo de la solidaridad, incondicionalidad e inagotable amor por los
demás, por que adicionalmente todo ha sido obra del creador o un familiar con
dinero.
No tiene tiempo para buscar los errores y de hecho aduce que son
producto de la mala enseñanza y entrenamiento o de procesos pasados que no
fueron implementados exitosamente.
Se siente Usted identificado con ésta
situación? Le ha pasado la mala idea de que alguien tan supremamente bueno debe
tener algo escondido?
El servilismo es la tendencia
exagera de ayudar o complacer a los demás por encima del bienestar propio; sin
embargo, el servilismo en el entorno del fraude tiene una connotación más
profunda.
La anterior situación es tomada de
la vida real. Muchas organizaciones tienen personas como éstas que con falso
servilismo se apropian de los recursos para enriquecer sus arcas. A este tipo
de criminal no le interesan los demás seres humanos, incluso usa a sus compañeros
para encontrar adeptos o cómplices para obtener lo que persiguen. Cobran los
favores y compran almas con sus ayudas emocionales o económicas y en caso de
encontrar quien no se alinee a sus deseos incontrolables de poder lo sacará de
la empresa por medio de su incalculable influencia.
Aprenden rápido sobre las demás
actividades laborales, de esta manera conocen como se conectan tales
actividades con su trabajo y cuáles son las debilidades del control interno.
Cuanto más tiempo permanezcan en las empresas escondidas bajo los pobres argumentos
laborales, más poder alcanzan. Dejar la oficina o el puesto de trabajo en
horarios laborales no es posible, ya que cualquier minuto de soledad puede socavar
el crimen que se está perpetrando. Obviamente la auditoria no es su mejor
aliada, pero las excusas siempre serán su mejor puerta de salida. Por ejemplo,
las fechas de vencimiento del pago y presentación de los impuestos, la
presentación de determinados informes, la falta de personal, entre otros, serán
los argumentos para evadir a toda costa una auditoria.
Quien por alguna razón cuestione el
incremento patrimonial, estará abocado a perder el empleo.
Las banderas rojas de un perpetrador
hablan acerca de su comportamiento y de lo que está planeando y ejecutando en la
empresa. El falso servilismo es una de las banderas rojas de mayor precisión que
permite detectar tempranamente un fraude. Se requiere de habilidad y escepticismo
para evaluar a la persona o grupo de personas que presentan este comportamiento
laboral y personal; sin embargo, es bastante común encontrar como desde la
administración hasta el nivel de menor poder en la empresa se engancha con un
perpetrador que usa el servilismo como herramienta para cometer un crimen.
Siga su intuición, dude si nota que
de esto tan bueno no dan tanto!
La intención: La fina línea entre el error y el fraude
La
intención: La fina línea entre el error y el fraude
El, un joven que no pudo terminar su
carrera de Contaduría, se desempeñaba como Auxiliar de Cartera o Cuentas por
cobrar. Entre sus actividades diarias estaba la elaboración de recibos de caja,
cobro a los clientes y elaboración de las consignaciones o depósitos de dinero
y cheque para los bancos. Siempre se destacó por su habilidad informática,
buena voluntad y conocimiento contable. Conociendo de las deficiencias
contables, ofreció su conocimiento para ayudar a conciliar los bancos, los
cuales estaban atrasados y requerían de un esfuerzo para cumplir con la fecha
impuesta por la Revisoría Fiscal. Así las cosas, la contadora, conociendo de
las habilidades de su compañero, acepto su amable ayuda y le entrego
temporalmente el proceso, mientras las conciliaciones se actualizaban. Por lo
tanto, le asignó la clave para acceder al sistema de información contable, como
también clave de acceso al extracto bancario desde la página web de los bancos.
El joven elaboró las conciliaciones
bancarias y en un momento determinado se enteró que ha cometido un error y
decide no corregirlo, dado que significaba un alto reproceso de información y
el tiempo de entrega se acercaba desafiante. Tampoco informó sobre el error.
Guardo silencio.
Con el paso del tiempo, el joven
continúo haciendo el proceso de conciliación sin otra dificultad y más aún
avalado por el área de auditoria quien no detectó el error inicial.
Seis meses después, los directivos
de la empresa se enteran que las cuentas bancarias de la empresa se encuentran
en sobregiro debido a la carencia de consignaciones o flujo de dinero en las
cuentas. El foco de atención recae inmediatamente en el joven auxiliar de
cartera o cuentas por cobrar, quien asumió sus responsabilidad sobre el fraude
que había cometido donde admitió que la carencia de control por parte de
auditoria, contabilidad y la gerencia le permitieron a El cometer el fraude sin
que para ello hubiera una justificación o
necesidad. Con el acceso a los sistemas de información internos y
externos, contacto con los clientes y administración de los recursos de la
empresa para los bancos se configuró el cóctel perfecto para la comisión de un
fraude. Simplemente, El cambió la intención de ayudar por la intención de
causar un daño.
La anterior historia refleja como un
pequeño error es la puerta de un fraude. En este caso el joven no tuvo la
intención de hacer daño cuando ofreció su conocimiento para ayudar al
departamento contable, su intención cambia cuando la empresa crea la
oportunidad de cometer el fraude. Sin embargo, un perpetrador o criminal comete
un pequeño fraude con la intención de medir la capacidad de detección de los controles
internos o calibrar la efectividad de los controles. De ahí que un perpetrador
siempre tiene la intención de robar, tomar o esconder aquello que con múltiples
justificaciones y excusas incrementa su patrimonio con recursos ajenos. Un
perpetrador es desalmado y sólo piensa en su bienestar aun cuando en muchos
casos ellos distribuyen lo ganado entre varias personas para ganar adeptos y cómplices.
Se requiere de pericia forense,
contable y financiera para diferenciar entre un error y un fraude. Es por ello,
que a la menor evidencia de situaciones anormales se debe buscar ayuda para
esclarecer el caso. Recuerde que un fraude de cuello azul se demora entre 18 y
24 meses para ser descubierto, por lo tanto lo que usted encuentre hoy es una
simple muestra de lo que está pasando desde hace dos años como mínimo.
La mejor forma de prevenir es a
través de la educación sobre fraude y la demostración de cero tolerancias hacia
las conductas delictivas. No permita que sus procesos contables y financieros
estén desactualizados, porque ellos son la mejor herramienta para diagnosticar
un problema.
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