martes, 23 de agosto de 2016

Recuerda que en el mundo real, no en el ideal: Como te ven te tratan.

¿Puede tu imagen jugar en contra tuya? claro que sí, y estos son algunos casos que te alertan de ello. Identifica las señales y reacciona a tiempo.

Recuerda que en el mundo real, no en el ideal: Como te ven te tratan.

POR: DAVID NAVARRO, IMAGEN EXCELLENCE

Hay ocasiones en tu vida en que jurarías que estás haciendo lo correcto para crecer profesionalmente: terminaste una carrera, agregaste una maestría, has sumado experiencia… sin embargo, tu imagen juega en contra tuya.
¿Cómo descubrirlo? Hay varias señales, y éstas son algunas de las más notorias, presta atención y descubre esos obstáculos que te impiden desarrollarte en tu trabajo:

1) Cuando a pesar de tu experiencia, no te ascienden

Cada vez menos las empresas te ascienden por los años que llevas trabajando en ella. Promueven al talento calificado, al menos esa es la idea, pero si te ha pasado que ascienden a otra persona que tú consideras menos experimentada, más joven, y con menos destreza que la tuya, definitivamente algo está pasando que la otra persona sí está haciendo y tú no –ya sea porque no lo crees importante o porque lo desconoces-.
Hablo de tu imagen. ¿Ésta proyecta éxito y comunica que estás listo para el siguiente nivel profesional? ¿Vistes para el trabajo que deseas o para el que tienes? ¿Eres una persona desarreglada que cuenta con todas las capacidades pero no refleja una imagen profesional a la altura de lo que la empresa desea, ya sea para tratar con clientes o para liderar a otros?
Las empresas buscan capacitar en imagen a sus líderes, quienes cuentan con los conocimientos y experiencia pero carecen de una imagen ejecutiva que refleje su puesto y jerarquía.

2) Cuando no eres requerido en las convivencias sociales

Saber interactuar y convivir en reuniones fuera de la oficina para muchos parece sencillo, en cambio, para otros puede convertirse en una tortura porque sus habilidades sociales son muy pobres.
El ser humano es sociable por naturaleza, necesitamos interactuar con otros para hacer redes de contactos, no solo para hacer negocios sino para ampliar nuestro círculo de amistades profesionales.
La ropa comunica sin palabras tu personalidad. Si eres tímido o no sabes cómo socializar con naturalidad es muy probable que tu imagen comunique de manera no verbal que no deseas platicar, ni ser abordado o alguien poco interesante por conocer.
Aclaro que en el mundo real, y no en el ideal, como te ven te tratan. Si te ves callado y con una actitud poco amigable, pocos se te acercarán y, menos relaciones interpersonales se traducen en menos oportunidades de crecimiento profesional.
A veces las grandes oportunidades surgen en las conversaciones menos formales.
No te aísles y trabaja en que tu imagen no sea tan descuidada o exageradamente conservadora.
Recuerda que todo en la vida se trata de un equilibrio. Hay tiempo para estar serio y otras para estar alegre y dispuesto a socializar además de disfrutar del momento.

3) Cuando tu imagen refleja poco carácter

John Maxwell, en su libro “Las 21 leyes irrefutables del liderazgo” menciona que la gente perdona errores de destreza o capacidad, pero no perdona la falta de carácter.
Como lo mencioné ya, puedes tener conocimientos pero si los demás te perciben dubitativo cuando debes tomar una decisión, poco a poco (si esto se repite) dejarán de confiar en ti, en tu liderazgo.
Tener carácter va de la mano con una imagen poderosa, si los demás te ven con carácter y tu imagen lo apoya, entonces cumples con una de las reglas más importantes “ser” y “parecer”.
Hay que tener especial cuidado en no entender que ser una persona con carácter es igual a ser alguien mandón o impositivo; sino aquel que tiene firmeza, defiende sus puntos de vista, se arriesga cuando es necesario y responde por sus acciones.

4) Cuando tu imagen es incongruente

Con base en mi experiencia puedo afirmar dos casos muy comunes de esto:
a) Eres muy joven y aún te vistes como universitario, proyectando una imagen profesional pobre por el exceso de poco cuidado en los detalles: cabello, ropa, zapatos, accesorios, comportamiento, manera de hablar, etc.
b) Eres un ejecutivo(a) que no ha evolucionado en su imagen. Lo que era apropiado para una posición de responsabilidad media hace cinco años, no es adecuado para ejercer un puesto de mayor nivel. Todo se debe de actualizar y tu imagen no es la excepción.
Tu imagen no es algo ajeno o superficial, forma parte de ti. Recibirás el trato y atención según tu nivel de confianza, seguridad y liderazgo que proyectes.

Conferencista Internacional de Estándares Internacionales (NIIF-IFRS) y en Temas Tributarios Contador Público con estudios de Maestría en Docencia Universitaria en la Pontificia Universidad Javeriana de Cali. Certificado por la Organización Internacional ACCA en presentación de Información Financiera Internacional para las PYMES (IFRS for SME) y NIIF Plenas (IFRS Full).

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